ALTERACIÓN
DE LA TOLERANCIA A LA GLUCOSA
PREVENCIÓN DE DIABETES
Dres : Mariela
Mosera , Víctor Píriz
La Diabetes Mellitus
(DM) es una enfermedad muy frecuente, que provoca elevada morbi-mortalidad.
Su control y tratamiento siguen planteando todavía muchas dificultades
en la practica clínica diaria.
Es
conocido que la incidencia de la DM ha aumentado significativamente en
el mundo. Se estima que entre el año 1997 y el 2025 su prevalencia
se triplicará, pasando de 120 millones de personas afectadas, a
280 millones. La DM tipo 2 representará el 85% del total de casos
de Diabetes, y el máximo incremento en la prevalencia de la enfermedad,
se producirá en la población latina de los EEUU, la población
de América del Sur y Asia. La prevalencia es del 6 a 8 % en la
mayoría de los países desarrollados y subdesarrollados (con
variaciones en poblaciones y grupos étnicos de distintos países
y continentes), pero aumenta a más del 20 % por encima de los 60
años. La expectativa de vida es considerablemente más breve
en la población diabética y la principal causa de muerte
es la enfermedad cardiovascular.

Expectativa
de vida en personas con diabetes vs. población general.
Donnelly y cols, 2000.
La
Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2) se diagnostica en forma tardía.
Alrededor del 30 a 50 % de las personas que responden a los criterios
diagnósticos de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
no demuestra síntomas suficientes para determinar un diagnóstico
clínico, por lo cual en la mayoría de los casos, no se realiza.
Esto ha sido ilustrado como el concepto del iceberg de la diabetes, donde
la mayor parte, cae por debajo de lo que podría se considerado
un nivel clínico de enfermedad.

El
UKPDS (Estudio prospectivo de diabetes del Reino Unido) demostró
que en una población de 5102 pacientes con DM2 de reciente diagnóstico,
el 50 % ya tenía signos de daño tisular por la diabetes.
Las complicaciones vasculares y neurológicas, pueden preceder en
años al inicio clínico de la enfermedad.
Todos estos datos nos obligan a pensar en el impacto sanitario que determina
esta enfermedad y a jerarquizar la importancia de su prevención
y diagnóstico precoz.
Para
ello es de gran interés la identificación de las personas
con alto riesgo de desarrollar diabetes. En este sentido, los nuevos
criterios diagnósticos de Diabetes propuestos por la Asociación
Americana de Diabetes (ADA) y por un comité asesor de la OMS, han
facilitado la detección temprana de los trastornos en la tolerancia
a los hidratos de carbono, ya que la mayor revisión involucra
la disminución de los valores de glicemia de ayuno para el diagnóstico
de diabetes, de 140 mg/dl a 126 mg/dl (7.8 mmol/lt a 7 mmol/lt). Los pacientes
que no cumplen los criterios diagnósticos de diabetes, fueron categorizados
como "glicemia de ayuno alterada" (GAA) o " intolerancia
a la glucosa" (ITG) de acuerdo a si fueron identificados a través
de una glicemia plasmática de ayuno o una prueba de tolerancia
oral a la glucosa (PTOG).
¿ Que significado tienen estas categorías intermedias?
Los términos
GAA e ITG, se refieren a estadíos metabólicos intermedios
entre la homeostasis normal de la glucosa y la DM. Son estadíos
previos al desarrollo de la diabetes. No son entidades clínicas
propiamente dichas , pero su importancia radica en que se ha demostrado
que constituyen factores de riesgo para el desarrollo de DM y enfermedad
cardiovascular.
¿ Que implicancias epidemiológicas determina el cambio
de los criterios diagnósticos?
La
prevalencia de la GAA, ITG y diabetes ha sido ampliamente estudiada en
una población adulta de los EEUU, a través del NANHES III
(Third National Health and Nutrition Survey). La prevalencia de diabetes
fue estimada en 5.1 % para adultos = o > de 20 años de acuerdo
a los viejos criterios de la OMS (1985). Usando los criterios de la ADA
(1997), los datos del NANHES III indican que la diabetes afecta a 7.8
% de los adultos = o > de 20 años; o sea que, la prevalencia
de diabetes no diagnosticada es de 2.7%.
GAA fue encontrada en 6.9 % en = o > de 20 años e ITG en 15.6
% de adultos entre 40 y 74 años.
Quizás
los porcentajes no transmitan la importancia de estos hallazgos, pero
si pensamos en la alta prevalencia de diabetes en el mundo, estos porcentajes
implican el diagnóstico de nuevos diabéticos y de alteración
en la tolerancia a la glucosa, en millones de personas en el mundo.
¿ Cual es la tasa de conversión a diabetes en estas categorías
intermedias?
Varios
estudios de seguimiento se han hecho en poblaciones de alta prevalencia
de diabetes para analizar este aspecto. La tasa de conversión anual
a DM2 en la ITG es del 2 a 8 % anual. Edelstein y cols. encontraron una
incidencia acumulada de diabetes con rangos entre 23 % y 62 % en 6 estudios
prospectivos entre personas con ITG con 2 a 27 años de seguimiento.
Se
conoce menos sobre la incidencia de diabetes en personas con GAA, dado
que es una categoría definida mas recientemente. El estudio Hoorn
mostró que el 38 % de las personas con GAA desarrolló
diabetes luego de 6 años de seguimiento, mientras que entre
aquellos con GAA + ITG, el 64.5 % evolucionó a la diabetes.
Este grupo de personas que asocia GAA e ITG, es llamado borderline, ya
que están sujetos a mayor riesgo, en relación a cada categoría
por separado.
¿ Permiten pesquisar poblaciones de mayor morbi-mortalidad?
El
propósito del cambio de criterios diagnósticos basados en
la glicemia, es la identificación de los individuos que no presentan
síntomas de diabetes, pero tienen hiperglicemia y por consiguiente
corren un mayor riesgo de complicaciones y mortalidad.
Ha
sido ampliamente estudiado y demostrado el valor predictivo de la ITG
para enfermedad cardiovascular. Hsueh y cols analizaron la incidencia
de mortalidad en relación con distintos grados de tolerancia a
la glucosa, observando que la personas con ITG tienen el doble de mortalidad
en relación a aquellos con tolerancia normal.
¿Existe
algún valor de la glicemia de ayuno que sirva para identificar
personas de mayor riesgo?. Hay controversia en relación a este
aspecto.
El
estudio DECODE (Diabetes Epidemiology Collaborative analysis of Diagnostic
Criteria in Europe), con la participación de 13 centros europeos,
realizó un seguimiento de 24.000 personas, durante 7.3 años
promedio, y evaluó el riesgo de muerte en relación a la
tolerancia a la glucosa. Si bien el riesgo de muerte se correlacionó
significativamente con la glicemia basal, su correlación fue mucho
más significativa con la glicemia > 200 mg/dl a las dos horas
de la sobrecarga de glucosa. Dentro de cualquiera de la categorías
de glicemia en ayunas, el incremento del nivel de la glucosa a las 2 horas,
resultó en un aumento significativo de la mortalidad. Concluyen
que la concentración de glucosa en ayunas por sí sola, resulta
insuficiente para predecir riesgo aumentado de muerte asociada con la
hiperglicemia.

Sin
embargo, el estudio de Bjornholt y cols., que incluyó casi 2000
personas entre 40 y 59 años, con glicemias menores de 1.10 mg/dl
y un seguimiento de 22 años, muestra que los valores de glicemia
en los límites superiores de la normalidad parecen ser un predictor
independiente de muerte cardiovascular en individuos no diabéticos.
Un
metaanálisis de Coutinho y cols. sobre 20 estudios, que examinó
la evolución de 95000 personas no diabéticas con seguimiento
de mas de 12 años, muestra que existe una relación progresiva
entre niveles de glicemia de ayuno y riesgo de enfermedad cardiovascular
y este fenómeno se extiende por debajo de los niveles de normalidad.
El
trabajo de Fisman y cols., que incluye 11853 personas con enfermedad coronaria
documentada, no diabéticos, evaluó la mortalidad cardiovascular
y por cualquier causa, luego de 6 a 9 años de seguimiento, de acuerdo
a los niveles de glicemia de ayuno. La glicemia de ayuno alterada mostró
ser un marcador de mal pronóstico.
¿
Que características fisiopatológicas y clínicas presentan
las personas con estas categorías?
La resistencia a la insulina constituye unos de los defectos fisiopatológicos
subyacentes al desarrollo de la DM2 . La resistencia de los tejidos a
la acción de la insulina, provoca secreción excesiva de
la misma (hiperinsulinemia), con el fin de mantener una glicemia normal.
Posteriormente, se produce una declinación lentamente progresiva
de la función de la célula B, disminución de la secreción
de insulina, hasta que se produce la diabetes manifiesta.

La
progresión de la tolerancia normal a la glucosa, a la intolerancia,
se caracteriza inicialmente por un estado de insulinoresistencia e hiperinsulinemia,
con posterior declinación progresiva de los niveles de insulinemia
basal y la estimulada por glucosa, hasta llegar a la diabetes.
El
estudio Botnia, mostró claramente que la GAA e ITG representan
dos poblaciones con anormalidades fisiopatológicas diferentes.
Se analizaron 5396 personas con distintos grados de tolerancia a la glucosa
y se observó una disminución progresiva en la sensibilidad
a la insulina desde la normalidad, a la diabetes; mientras que, la secreción
de insulina por el contrario, sigue una curva en U invertida. Es decir,
que las personas con GAA presentan una mayor respuesta insulínica
frente a una prueba de tolerancia oral a la glucosa y los ITG muestran
un deterioro de la secreción de insulina en relación a la
concentración de glucosa.

LA
conversión de ITG a diabetes, puede ser influenciada por factores
genéticos o adquiridos, como el grado de obesidad, la distribución
de la grasa corporal, el estilo de vida sedentario y el envejecimiento.

Secreción de insulina luego de una PTOG en relación a la
obesidad.
Kahn R: Etiology and pathogenesis of DM and related disorders. In Endocrinology
and Metabolism .Clinics of north America, Vol 30 Nº 8:801 - 815.December
2001.
En
el estudio Botnia, también se analizaron las característica
clínicas de los diferentes grupos. En la tabla 1, puede verse que
la edad promedio, el índice de masa corporal y la relación
cintura-cadera, aumentan progresivamente desde la normoglicemia a la diabetes.
Además, la concentración de triglicéridos aumenta
mientras que el HDL colesterol disminuye a medida que se deteriora la
tolerancia a la glucosa.
Alteraciones
de la tolerancia a la glucosa.
Características clínicas.

Devjit y cols. Diabetes,
Vol. 49, June 2000
Todas
estas alteraciones fenotípicas y de laboratorio integran el Síndrome
de Insulinoresistencia o Síndrome Metabólico, que consiste
en : Insulinoresistencia, hiperinsulinemia para mantener la homeostasis
de la glucosa, obesidad (especialmente abdominal o visceral), dislipemia
(aumento de TG y disminución de HDL), hipertensión arterial,
microalbuminuria y alteraciones hemorreológicas.
La
GAA e ITG están asociadas con el Síndrome de Insulinoresistencia
y éste se encuentra directamente involucrado en la patogénesis
de la DM2.
En
suma , la evidencia que existe en el momento actual, permite afirmar
que la GAA e ITG:
·
Son alteraciones de la tolerancia a la glucosa que forman parte de la
historia natural en la evolución de la DM2 .
· Constituyen factores de riesgo para el desarrollo de DM2 y enfermedad
cardiovascular.
· Integran el Síndrome Metabólico.
Por
último, sabiendo que estas alteraciones constituyen factores de
riesgo no sólo de DM2 sino de mayor morbimortalidad, la pregunta
mas importante:
¿Es posible prevenir la diabetes?.
La
DM2 resulta de la interacción entre una predisposición genética
y factores de riesgo adquiridos. Si bien las bases genéticas de
la DM2 no están todavía bien identificadas y sean probablemente
multigénicas, hay fuerte evidencia de que la obesidad y la inactividad
física son los determinantes no genéticos más importantes
de la enfermedad.
Las
personas obesas, sedentarias y con ITG constituyen, por lo tanto, el grupo
"objetivo de identificación e intervención" con
el propósito de prevenir la diabetes.
La hipótesis de que la diabetes es prevenible, se ha planteado
desde hace años y se han realizado varios estudios en el que se
ha puesto énfasis tanto en cambios en el estilo de vida como en
la intervención terapéutica, para demostrarlo. Los cambios
en el estilo de vida, incluyen reducción de peso y aumento de la
actividad física.
Entre
ellos cabe destacar el trabajo finlandés de Toumilheto y cols.
(Finnish Diabetes Prevention Sudy Group), con un seguimiento de 3.2 años
de 523 personas obesas, ITG con un promedio de edad de 55 años,
en el que se vio una reducción del riesgo de diabetes del 58% con
cambios en el estilo de vida. Estos no sólo mejoraron la tolerancia
a la glucosa, sino también, redujeron la magnitud de otros factores
de riesgo vascular. Estudios previos en Suiza y China también proveen
evidencia de que los cambios en el estilo de vida son efectivos para prevenir
o retrasar el inicio de la diabetes; la magnitud del beneficio, fue similar
al hallado por Toumilheto

Probabilidad de
personas sin diabetes durante el estudio.
Tuomilehto: N Engl J Med, Volume 344(18).May 3, 2001.1343-1350 .
La
intervención terapéutica con orlistat en pacientes obesos,
mejoró la tolerancia a la glucosa en personas con ITG previo al
inicio del estudio y disminuyó el rango de progresión a
DM2 en el estudio de Heymsfield y cols.
Recientemente
se han publicado los resultados del estudio sobre reducción de
la incidencia de diabetes, con intervención en el estilo de vida
o utilización de metformina, realizado por el Diabetes Prevention
Program Research Group. Los mismos apoyan la hipótesis de que la
DM2 puede ser prevenida o retrasada en personas de alto riesgo. Se randomizaron
3234 personas (no diabéticas, con un promedio de edad de 51 años,
con ITG e IMC promedio de 34), con placebo, metformina, o cambios en el
estilo de vida. Luego de un seguimiento de 2.8 años, se vio que
la incidencia de diabetes se redujo en un 58% con la intervención
en el estilo de vida y 31% con metformina, comparado con placebo. Entre
las personas randomizadas a metformina se vio que los resultados fueron
mejores en aquellas con mayor IMC al inicio del estudio y con mayor alteración
de la glicemia de ayuno.

Incidencia acumulada de diabetes de acuerdo al Grupo de Estudio.
Diabetes Prevention Program Research Group. New Eng J Med,Vol 346 (6).February
7,2002.393-403.
¿Se
podrá prevenir la diabetes en forma definitiva? ¿Será
posible que estas intervenciones permitan reducir la enfermedad cardiovascular,
principal causa de muerte en los diabéticos tipo 2 ? La respuesta
a estas preguntas deberá evaluarse a la luz del seguimiento de
estas poblaciones en estudio y de otros ensayos aún en curso. Todavía
existe mucho camino por recorrer, pero es claro que los avances en el
conocimiento fisiopatológico y etiopatogénico de la enfermedad
permiten acercarnos a la prevención primaria
Bibliografía.
1.
Harris M, Flegal K, Cowie C, Eberhardt M, Goldstein D, Little R, Wiedmeyer
H, Byrd-Holt D: Prevalence of Diabetes, Impaired Fasting Glucose, and
Impaired Glucose Tolerance in U.S. Adults: The Third National Health and
Nutrition Examination Survey, 1988-1994. Diabetes Care, Vol2 (4):518 -
524, April 1998.
2. Fisher E, Walker E, Bostrom A, Fischhof B, Haire-Joshu D, Johnson S:
Behavioral Science Research in the Prevention of Diabetes: Status and
opportunities. Diabetes Care, Vol 25 (3):599 - 606, March 2002.
3. Harwell T, Dettori N, Flock B, Priest L, Williamson D, Helgerson S,
Gohdes D: Preventing Type 2 Diabetes: Perceptions about risk and prevention
in a population- based sample of adults >= 45 years of age. Diabetes
Care, Vol 24 (11):2007- 2008, November 2001.
4. Tominaga M, Eguchi H, Manaka H, Igarashi K, Kato T, Sekikawa A: Impaired
Glucose Tolerance is a Risk Factor for Cardiovascular Disease, but not
Impaired Fasting Glucose: The Funagata Diabetes Study. Diabetes Care,
Vol 22 (6):920 - 924, June 1999.
5. American Diabetes Association: Standards of Medical Care for Patients
with Diabetes Mellitus. Diabetes Care, Vol 25 (1):213 - 219, January 2002.
6. Diabetes Prevention Program Research Group: Reduction in the Incidence
of Type 2 Diabetes with Lifestyle Intervention or Metformin. N Engl J
Med, Vol 346 (6):393 - 403, February 2002.
7. Toumilheto J, Lindstron J, Eriksson J, Valle T, Hamalainen H, Ilanne
- Parikka P, Keinanen - Kiukaanniemi S, et al. : Prevention of Type 2
Diabetes Mellitus by Changes in Lifestyle among Subjects with Impaired
Glucose Tolerance. N Eng J Med, Vol 344 (18): 1343 - 1350, May 2001.
8. de Vegt F, Dekker J, Jager A, Hienkens E, Kostense P, Stehouwer C,
Nijpels G, Bouter L, Heine R: Relation of Impaired Fasting and Postload
Glucose with Incident Type 2 Diabetes in a Dutch Population: The Hoorn
Study. Jama, Vol 285 (16): 2109 - 2113, April 2001.
9. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases: Diet
and Exercise Dramatically Delay Type 2 Diabetes :Diabetes Medication Metformin
also effective. (htpp://www.niddk.nih.gov/welcome/releases/8_8_01.hym).
10. Guenther B: Pathogenesis of Type 2 Diabetes. In Endocrinology and
Metabolism Clinics of North America, Vol 30 Nº4:801- 815, December
2001.
11. Grupo de estudio DECODE: Tolerancia a la glucosa y mortalidad: Comparación
entre los criterios diagnósticos de la OMS y los da lea American
Diabetes Association. Lancet, Vol 354: 617 -621, Agosto 1999.
12. Serra M : Criterios antiguos y nuevos para el diagnóstico de
alteración de la tolerancia a la glucosa. Una revisión sobre
sus implicancias. Semana médica del Hospital Maciel, junio 2001.
13. Guías ALAD de Diagnóstico, Control y Tratamiento de
la Diabetes Mellitus Tipo 2. Revista de la Asociación Latinoamericana
de Diabetes. Edición Extraordinaria, S1, 2000.
14. Coutinho M, Gerstein H, Wang Y, Yusuf S: The Relation Between Glucose
and Incident Cardiovascular Events: A metaregression analysis of published
data from 20 suties of 95783 individuals followed for 12.4 years. Diabetes
Care, Vol22 (2):233 - 240, february 1999.
15. Perry R, Baron A: Impaired Glucose Tolerance: Why is it not a disease?.
Diabetes Care, Vol 22 (6):883 - 885, june 1999.
16. Isomaa B, Lahti K, Almgren P, Nissen M, Tuomi T, Taskinen M, Forsen
B, Groop L: Cardiovascular Morbidity and Mortality Associated with the
metabolic Syndrome. Diabetes Care, Vol 24 (4):683 - 689, 2001.
17. American Diabetes Association: Clinical Practice Recommendations 2002.
Screening for Diabetes. Diabetes Care, Vol 25 S1:S21 - S24, January 2002.
18. Steven V: Type 2 Diabetes Mellitus. In Advances in Internal Medicine,
Vol 43, 1998.
19. Alvarez Escolá C, Darias Garzón R, López Guzmán
A, Pallardo Sánchez L: Etiopatogenia de la Diabetes Mellitus. Medicine,
Vol 8 (19):991 - 1000, 2000.
20. Pallardo Sánchez L, Pallardo Rodil B: Protocolo de Prevención
de la Diabetes Mellitus Tipo 2. Medicine, Vol 8 (19):1034 - 1035, 2000.
21. Tripathy M, Carlson M, Almgren P, Isomaa B, Taskinen M, Tuomi T, Groop
L: Insulin secretion and Insulin sensitivity in relation to glucose tolerance:
lessons from de Botnia Study. Diabetes, Vol 49 Nº6:975 - 980, june
2000.
22. Weyer C, Hanson R, Tataranni A, Bogardus C, Praly R: A High Fasting
Insulin Concentration Predicts Type 2 Diabetes Independent of Insulin
Resistance. Diabetes, Vol 49 N12:2094 - 2101, December 2000.
23. Hu F, Manson J, Stmpfer M, Colditz G, Solomon C, Willett W:Diet, Lifestyle,
and the Risk of Type 2 Diabetes Mellitus in Women. N Eng J Med, Vol345
(11):790 - 797,September 2001.
24. Heymsfield S, Segal K, Hauptman J, Lucas Ch, Boldrin M, Rissanen A,
Wilding J, Slostrom l: Effects of Weight Loss with Orlistat on Glucose
Tolerance and Progression to Diabetes in Obese Adults. Arch Int Med, Vol
160 (9):1321 - 1326,May 2000.
|